17.3.12

HISTORIA EN LA MUCHEDUMBRE. RELATO


Toda esta historia ocurrió durante el invierno de 1992 en una gran ciudad industrializada de las afueras de Madrid.

Ramón era estudiante de literatura y estaba preparando una tesis doctoral en la Universidad de Madrid. Ramón era un chico introvertido, muy buen estudiante, y de familia acomodada. Su padre era ingeniero de caminos y su madre era una escritora aficionada pero mas bien con poco existo.

Durante meses Ramón estuvo dándole vueltas a la cabeza en cual era el tema de la tesis doctoral. Al final tras largar reflexiones decidió hacerla sobre “el hombre como parte de una muchedumbre”. Realmente escogió el tema al azar por que creía perfectamente en sus posibilidades, ya que sabía que era un gran estudiante.

De repente un anticiclón continental se instauró en la Península Ibérica, las predicciones no anunciaban lluvias sino densos bancos de niebla que durarían aproximadamente dos semanas.

Ramón llamó por teléfono a un amigo también muy buen estudiante y le preguntó sobre que libro debería de leer para preparar bien su tesis sobre el hombre como parte de una muchedumbre. El amigo le recomendó un libro muy bueno. Ramón leyó el libro y aparte de servirle para preparar su tesis, le causó una gran curiosidad. El libro hablaba de un presunto asesino y pronto Ramón averiguó como se comportaban las masas.

Era un 5 de enero de 1992, las 8 de la mañana, había una espesa niebla que tapaba toda la ciudad. Ramón se levantó sobresaltado, había tenido una pesadilla. Ramón acongojado, decidió coger un cigarrillo del paquete de tabaco de su padre. Le dió unas cuantas caladas y fue a la cocina a desayunar. A las 10 de la mañana decidió salir de casa a almorzar a un bar cercano que había frente a su casa. Ramón se sentó en una silla junto a una ventana. Todavía estaba acongojado. Su atención se focalizó sobre la multitud, sobre toda la gente que supuestamente se dirigía a sus trabajos, o quien sabe. Durante ese 5 de enero la niebla espesa tardó 5 horas en disiparse.

Era otro día, un 6 de enero de 1992, nuevamente el despertador sonó a las 8 de la mañana. Esta vez Ramón se levantó un poco menos acongojado. También decidió como el día anterior ir a almorzar al mismo bar del día anterior. Cuando estaba nuevamente tomándose una taza de café su atención se focalizó nuevamente sobre la multitud, sobre ese tumulto de gente. Nuevamente la niebla tardó 5 horas en disiparse.

Un día nuevo volvió a amanecer sobre la ciudad, sin Sol puesto ya que la niebla seguía siendo muy espesa. Ramón se levanto acongojado nuevamente, se dirigió un día mas a desayunar. Entro en el bar y pidió nuevamente un café cortado, se volvió a sentar en la mesa que estaba junto a la ventana del bar. Mientras leía tranquilamente el periódico de repente algo nuevo pasó aquel día por que tenía que pasar. La atención de Ramón se focalizó sobre un hombre de unos 50 años, vestía ropa de piel y el hombre tenía un sombrero, iba sin afeitar. Ramón pagó el café y empezó a seguir a ese hombre, ya había averiguado algo más para preparar su tesis. Lo siguió, los dos en la multitud. El hombre ese 7 de enero de 1992 todavía no se había percatado de que Ramón lo seguía. Iban los dos uno espalda al otro entre toda la gente. De repente el hombre se paró y entró a una tienda que vendían utensilios de cocina. Ramón paró, el corazón le latía muy deprisa. Se asomó por el escaparate y vio al hombre comprar un cuchillo. De repente el corazón de Ramón se aceleró todavía mas. El hombre salió de la tienda y al ver a Ramón aceleró su marcha. Ramón acongojado se dirigió a su casa, estaba cansado.

Otro día nuevo en esa ciudad industrializada llegó, Ramón ese día no oyó el despertador, que sonó puntual a las 8 de la mañana. Ramón se levantó a las 10. La niebla volvió a hacer acto de presencia ese día este día la niebla no se retiraría en todo el día.

Ramón empezó a escribir su tesis sobre el hombre como parte de una muchedumbre. Está claro que Ramón era una persona inteligente, ya que generalmente las masas, las muchedumbres tienen un coeficiente intelectual bajo según los estudios de Ramón. Así pues Ramón escribió su tesis doctoral sobre las muchedumbres. Le costó escribirla 3 meses.

El anticiclón continental abandonó la península y con ello los densos bancos de niebla dejaron paso a días soleados pero muy fríos. Ramón entregó su tesis en la Universidad de Madrid, sacó un 8.7.

Ramón y sus amigos decidieron celebrar la gran nota de Ramón con una gran fiesta. Se fueron a la zona de discotecas de esa gran ciudad. Pero Ramón seguía en el fondo muy acongojado...

Otro anticiclón continental se volvió a instaurar sobre la península y con ello nuevamente harían acto de presencia las nieblas.

Era un 10 de febrero de 1992 y Ramón se volvió a levantar muy acongojado. Esté día decidió no bajar al bar y tomarse su café matinal en su casa. Se sentó a ver la televisión y las noticias informaban de un asesinato. Ramón tras el reportaje informativo se dio cuenta que ese presunto asesino era el hombre que persiguió para realizar su tesis sobre las muchedumbres. Ramón se estremeció muchísimo, su corazón se retorcía y quedó petrificado. No sabía lo que le estaba pasando. No tiene lógica ya que era un asesinato mas que cuentan los telediarios y, además tenía motivos para estar contento ya que había sacado muy buena nota en su tesis doctoral. Apenas se sentía su cuerpo y su corazón se le retorcía.

Ramón decidió llamar a un amigo para pedir ayuda. El amigo se aconsejó de un buen psicoanalista que había en su ciudad. Ramón fue a internet y averiguó donde estaba situado su despacho para coger cita.

El anticiclón continental desapareció de la ciudad para dejar paso a días despejados y un poco mas cálidos.

Era un 27 de febrero de 1992 y Ramón le tocaba cita con el psicoanalista. Ramón tocó al timbre y la puerta se abrió. Ramón entró, y se quedó sentado en la sala de estar. De repente un chico lo llamó y le invitó a pasar.

  • ¿Que te pasa?
  • Me siento muy acongojado y ansioso
  • ¡Quieres que te diga la verdad!
  • Si dímela
  • No existes....y has venido aquí para pedirme que existas.
  • Pero..señor ¿Que soy?
  • No eres más que un producto de mi imaginación – le dijo a Ramón-.
  • Pues si no haces que exista te mataré yo.- le dijo Ramón.-
  • !Pues tal es mi sentencia....! ¡Que morirás! Soy un genio y yo también me siento muy solo como tú y si te doy la existencia me sentiría mucho mas solo...¡Morirás! ¡Tal es mi sentencia y sal de mi sala ya!


Un día 28 de febrero de 1992 se encontraron en cuerpo sin vida de Ramón. Se le practicó una autopsia y no encontraron nada sospechoso, alegaron muerte natural.

Un 5 de marzo de 1992 un amigo de Ramón fue a visita a su difunta madre, la madre lo dejó entrar a la ya exhabitación de Ramón. El chico observaba toda la habitación, de repente su atención se focalizó sobre un libro, que era un estudio de el “hombre como parte de una muchedumbre”. El autor del libro se llamaba Christian.  De repente el amigo de Ramón intuyó que habían nombrado en la televisión la muerte de un psicoanalista, era él, el psicoanalista.














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