Siendo pues el Eros y el Tanatos dos instintos inmortales; por una parte el Eros, reafirmándose en ser capaz de representar la vida; por otra el Tanatos, reafirmándose en representar el Poder de desasosiego; que dicha fuerza oscura -Tanatos- puede acabar por aniquilar la historia humana, o a la exterminación de todos los hombres. Innegablemente nuestro pensamiento representa más al Tanatos que al Eros, ya que movimientos culturales postcontemporaneos demuestran en cierta medida la evidencia de un mundo ficticio. Ante la evidencia de movimientos culturales que representan la aniquilación de la historia ( o de los hombres) ante la fuerza instintiva del Tanatos, cuando este, el Tanatos, ha entrado en el sistema educativo.
A lo largo de Toda la historia postcontemporanea y a través sobre todo de psicofármacos, lo que antes eran simples apariencias ahora se a transformado en un hecho; el Súper- yo que perpetua el pasado, las tradiciones de la raza y de las personas, ceden violentamente ante la evidencia del presente y de los nuevos desarrollos. El Estado mental del presente en el ser humano es imposible, menos todavía con los fenómenos físicos - naturales- .
El egomonicón - término utilizado en filosofía- cede violentamente ante el más necesitado.
Yo discrepo la idea de un origen sobrehumano de la conciencia moral, pues muchos hombres poseen una parte limitada de ella o apenas ser dignas de alguna mención.
Es pues que teniendo ciertos criterios argumentales sobre el deseo de esta fuerza inmortal -Tanatos- ( Manipulada en cierto sentido por psicofármacos) y, aunque por las influencias inconcientes del súper- yo ( que nunca nos dejan estar presentes) sin lugar a dudas, la moral va ganado terreno, o lo que es lo mismo, va ganando terreno la educación.
Una de las tareas importantes de la educación consiste en restringir, confinar y sujetar "al control de individuo" identificado con las demandas de la sociedad.
Si la humanidad pudiera hallar un punto óptimo de realizar la tarea ideal de abolir la idea de la enfermedad neurótica, justificada por traumas infantiles accidentales; el educador, ya sea esta educación de origen familiar -Padres- o a través de instituciones debe plantearse descubrir la peculiaridad y constitución del niño, adivinar guiándose por signos apenas perceptible, lo que se desarrolla en su vida anímica; otorgándoles la justa medida de cariño y consevar, sin embargo, autoridad eficaz. Esto sería el ideal que el niño, al no tener un pensamiento objetivo, no se guie en su vida adulta por su parte enferma en sus primeros pasos como persona adulta.
A lo largo de Toda la historia postcontemporanea y a través sobre todo de psicofármacos, lo que antes eran simples apariencias ahora se a transformado en un hecho; el Súper- yo que perpetua el pasado, las tradiciones de la raza y de las personas, ceden violentamente ante la evidencia del presente y de los nuevos desarrollos. El Estado mental del presente en el ser humano es imposible, menos todavía con los fenómenos físicos - naturales- .
El egomonicón - término utilizado en filosofía- cede violentamente ante el más necesitado.
Yo discrepo la idea de un origen sobrehumano de la conciencia moral, pues muchos hombres poseen una parte limitada de ella o apenas ser dignas de alguna mención.
Es pues que teniendo ciertos criterios argumentales sobre el deseo de esta fuerza inmortal -Tanatos- ( Manipulada en cierto sentido por psicofármacos) y, aunque por las influencias inconcientes del súper- yo ( que nunca nos dejan estar presentes) sin lugar a dudas, la moral va ganado terreno, o lo que es lo mismo, va ganando terreno la educación.
Una de las tareas importantes de la educación consiste en restringir, confinar y sujetar "al control de individuo" identificado con las demandas de la sociedad.
Si la humanidad pudiera hallar un punto óptimo de realizar la tarea ideal de abolir la idea de la enfermedad neurótica, justificada por traumas infantiles accidentales; el educador, ya sea esta educación de origen familiar -Padres- o a través de instituciones debe plantearse descubrir la peculiaridad y constitución del niño, adivinar guiándose por signos apenas perceptible, lo que se desarrolla en su vida anímica; otorgándoles la justa medida de cariño y consevar, sin embargo, autoridad eficaz. Esto sería el ideal que el niño, al no tener un pensamiento objetivo, no se guie en su vida adulta por su parte enferma en sus primeros pasos como persona adulta.
*Cuando me refiero a parte enferma me refiero a la parte empírica o intagible.