28.1.14

EL OJO CLÍNICO Y EL OJO PSEUDO CLÍNICO.

Un médico que no tenga algo de filósofo no se merece ser médico. Igualmente un pseudomédico.

Dados los acontecimientos pseudocientíficos o científicos. Esto es, según los parámetros normales o anormales hemos dado lugar a una sociedad pseudodeprimida. Esto es, una sociedad con falta de rigor objetivo. Sí, el sentimiento es trágico ya que la democracia rompe sistemáticamente con la hipocresía de una supuesta lucha de clases. Un demócrata debe de entender que todos somos personas. El problema objetivo en sí - ignoro por que- es que muchas veces son saltamos las reglas del juego. Entonces el "cortex" cerebral empieza a segregar ácido en vez de bienestar.

Se a ciencia cierta que tarde o temprano intentamos auto-reflexionar y luchar por afianzar los valores de la democracia. No entro a valorar la formación de cada persona tiene. Pues si existe vida objetiva algunas conclusiones podemos sacar tanto de las personas en particular como de los medios de comunicación.

Al médico normal se le etiqueta por ordinario y al pseudomédico por oportunista. Y yo me hago una pregunta...¿ Por qué no intento aprender de los dos tipos de ciencia?  Saber es aprender, esto es, la epistemología no como institución sino como algo humano y  muy democrático. La Razón como potencia analítica destruye las pretensiones del paciente, este es del pie que cojea el médico normal. El pseudomédico trata la esfera emocional, la felicidad que una persona en particular un día perdió. En resumen la compulsividad de nuestro mundo actual hace que por suerte o por desgracia que el médico normal tenga un despacho lleno de pacientes y el pseudomédico  al revés. La última palabra la tiene el paciente.

Las conclusiones de esta crisis tragicomédica son muy plurales. Insisto, los informáticos y pseudomédicos se les encasillará de oportunistas, por ofendido comentar que trabajamos por un bienestar necesario y por un sentido común. El pseudomédico es hiper-responsable porque toca un campo muy complejo como el de las emociones. Ese trabajo lo vale todo.

Una vez descrito que dada la compulsividad de este mundo actual, el médico normal tiene su despacho lleno de pacientes y el pseudomédico no, aunque este - el pseudomédico se ocupe de un campo Capital como el de las emociones-. Ahora toca ocuparse del ojo pseudomédico. Los fundamentos epistemológicos de este ojo.

Queda poco - recomiendo leer la entrada La alquimia hispana, la intra-historia de la libertad española, la libertad- para que la humanidad llegue a comprender hasta que punto se han utilizado las teoría Marxistas para atemorizar a la humanidad. Como consuelo solo nos quedará la capacidad divina de decidir, como individuos libres, de movernos con facultad de crítica.