La identidad de una persona con el Estado, genera otro problema general de la razón pura; siendo el Estado una máquina multifuncional de controlarlo todo; el problema pues es si las reglas del juego son sucias o limpias. La tecnología y las matemáticas para mí serían las reglas del juego más limpias. El modelo sociológico no puede demostrar en la propia historia de los problemas: por una parte la fábula que sirve para comprender lo que ha cambiado incuestionablemente el rumbo de la autentica felicidad entre personas que es la teoría de Jesucristo, otra, lo que con la increíble penetración matemática han demostrado los artistas, los verdaderos sucesos sobre ese ser divino. Así pues el modelo sociológico histórico siempre se cierra en si mismo. La historia para la filosofía tiene un sentido, por otra parte la filosofía acepta lo necesario; que la historia transcurre desde un punto de vista trágico; la alineación, la humillación, la explotación y la comunión de los hombres con la naturaleza. Este sería el ejemplo del comunismo. Otro ejemplo es el estigma que padece una persona con enfermedad mental que es el estigma de la propia historia de la enfermedad mental, cuando a estas personas se las encerraban en psiquiátricos de por vida, se les torturaba, se les humillaba, en fin cientos de vejaciones que incluso, con los avances humanos y tecnológicos actuales dichas personas padecen -incluso estando recuperadas- insisto, por su propia historia como personas con enfermedad mental. Mi conclusión – que ya lo he dicho en muchos escritos- es que el ser humano no puede soportar el monoteismo como subjetividad. Por lo tanto demostrado queda que cualquier modelo sociológico se cierra por si mismo y en sí mismo.
Si he dejado claro en muchos de mis escritos que el ser humano no puede soportar el monoteismo, siendo pues el monoteismo para mí el espíritu de la verdadera Voluntad de ser. Habrá por otra parte aceptar lo complejo que es su esfera opuesta que es el politeísmo, siendo pues para mí el Nacionalismo una esfera política que toma las cosas en serio respecto a la realidad plural del individuo y su identidad como ser "necesitado" o social. Por lo tanto la identidad del individuo es pues el tema a tratar, esto es, el individuo como ser social -necesitado- que innegablemente de eso tratan los Nacionalismos -la voluntad de ser- aunque el individuo no pueda llegar a la identidad con el Estado. La historia de los nacionalismos demuestran, que a veces si, otras no, se avanza en la realidad pluricultural de España, es más, jugando sucio o limpio, al borde de la legalidad, han conseguido mas Voluntad de SER los Nacionalismos que no se han dejado llevar por la inercia, por el aburrimiento y han conseguido más resultados en la inmensa complejidad del “individuo” creando una Voluntad de ser Universal. Creando conceptos democráticos donde sea reconocido plenamente el derecho a la libre voluntad.