13.2.12

ENSAYO DEL SER HUMANO COMO PUNTO DE PARTIDA.

El punto de partida de la corriente filosófica del existencialismo es el ser humano mismo. Su propia situación como persona en el mundo. Sartre fue un filósofo existencialista que explicó muy nítidamente la propia condición de persona del hombre, esto es, su condena a ser libre ¿Condena?...¿Si el  Romanticismo pensaba lo contrario? Condena porque el ser humano existe, y además es arrojado a un escenario (al mundo) que no ha elegido. Sartre opinaba y muy acertadamente que el ser humano es libre y, a su vez, responsable de todo lo que hace. El ser humano actual  existe y es el que debe buscar su esencia, puesto que en realidad el ser humano contemporaneo no tiene una esencia eterna en la cual sustentarse. "Dios ha muerto" afirmaba Nieschte. Al mismo tiempo esta metáfora no debe ser interpretada como negativa ya que Nieschte opinaba muy acertadamente que la tradición filosófica así como el cristianismo inhiben la verdadera naturaleza del ser humano.

El existencialismo tendría durante el siglo XX gran influencia sobre la literatura, desde los años cuarenta hasta hoy. Este es también en gran medida el caso del teatro. Sartre escribió novelas y obras de teatro. Otros hombres importantes son el Francés Camus, el Iralandés Beckkett, el Rumano Lonesco Y el Polaco Gombrowic. Gran cantidad de hombres caen en el "sin sentido" incapaces de dar una finalidad a su vida al estar condenados a ser libres. Caen en lo "absurdo". El teatro de lo absurdo expone a veces situaciones completamente triviales. Se muestra al ser humano exactamente como es. Pero si representas en un escenario justamente lo que sucede en un cuarto de baño una mañana cualquiera en un hogar cualquiera, entonces el público empieza a reírse. Esta risa puede interpretarse como una defensa al verse puesto en el escenario.

La no-historia o el fin de la historia son acontecimientos socioculturales ya del siglo XXI y precisamente esto es así puesto que todos los seres humanos somos iguales ante esta verdad  como he dicho anteriormente. Esto es, que el ser humano está condenado a ser libre, su  percepción precede a la esencia, y esta, la percepción interpretará un mundo al antojo del sujeto que percibe y siente. La "no-historia" como metáfora es lo posterior a la verdad de Sartre: un mundo hipercomunicado por ordenadores donde cada uno a su antojo eligirá su realidad en un mundo donde la percepción precederá a la esencia. Ahora bien, aunque la verdad de Sartre sea tan ecuánime para todos habrá muchísima gente que busque su esencia o ser. Y con esto se escribirán libros que hablen sobre esto, habrá un mercado al buen gusto del consumidor, lo importante es saber elegir, no mi realidad, que la tenemos que crea nosotros, sino una aventura o cuento mas  serio del que parece: que lugar ocupamos en la historia o en esta no-historia, y para ello debemos tener una gran capacidad de autoconocimiento, no ver grandes volúmenes donde solo hay un vacío. Ante el infinito solo tenemos que encontrarnos con nuestra esencia ¿Verdad que es tarea difícil?

Las dos grandes "potencias", tanto la religión  como la política  se han encargado de poner al ser humano y a la humanidad en un "absurdo". El pueblo está saliendo a la calle a protestar. Este escrito es un homenaje a toda la gente que protesta actualmente en las calles, pues realmente, en este submundo como yo llamo se encuentra el reconocimiento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario