23.12.12

DE LA PROBLEMÁTICA DE LA IDENTIDAD DE LA RAZÓN Y DEL EGOÍSMO.


Se ha investigado mucho sobre la auto-estima. Los psicopedagogos están artos. Están artos de intentar trasformar un adolescente en una persona bella por dentro y bella por fuera. Yo tras ciertas reflexiones y meditaciones...¡Me rindo! ¡Lo tengo claro! La Razón contemporánea padece un gravísimo problema de identidad. La cuestión es que "algo va mal" eso es obvio. Vivimos en un mundo muy compulsivo he inseguro. Tanto una inseguridad física, psíquica y ética. Eso se ha actualizado en todos los Estados de Derecho sociales de Europa. Ahora bien en una sociedad libre existe una solución; en realidad es un atajo mas a la que nos lleva nuestra mente: ser un crítico. Podríamos decir que el crítico, un gran crítico es el sueño de la Razón. Todas las compulsiones que experimentamos hacen que despierte una bestia Racional. Esto para mí es tener un cierto nivel de auto-conciencia. En principio no hay ningún problema. Es el ejercicio de la libertad. La máquina, el cerebro, produce un mostruo emocional producto del desasosiego reinante. Pero si lo analizamos bien trae mas perjuicios que beneficios. Una persona con auto-conocimiento "conduce" su vida a largo plazo. Esto es, en el ejercicio de la crítica  "conduce" su vida como dueño de uno mismo, su capacidad de raciocinio o su vida emocional a la inversa: Yo soy dueño de mi razón y también dueño de mis emociones. Se ve dentro del ejercicio de la crítica los inmensos "atajos" que cogemos o la diferencia que hay entre un sabio y lo cotidiano a lo que nos ha llevado la sociedad de consumo. Claro está y se ve con claridad que la paz en uno mismo no empieza por las decisiones de los altos funcionarios. Sino por uno mismo. Aquí dejo un discurso sobre el problema de la identidad de la razón.

Sin duda que "algo va mal" y ya he explicado lo compulsivo que es el mundo de hoy en día. El siglo XX para mí fue peor. Pero para los historiadores de élite el siglo XXI es el siglo de la esperanza. Ya veremos lo que pasa...de momento  y por lo pronto el ciudadano ya está aprendiendo a ser menos egoísta, de hecho es el porvenir que nos espera para las nuevas generaciones. El conflicto de los mercados es un claro ejemplo: Que los inversores por tener un "don" se embolsen sus bolsillos de dinero sin apenas esfuerzo. Viviremos en un mundo más competitivo. Donde todo costará más esfuerzo y donde aprenderemos además de lo que vale el dinero- cosa que ya aprendimos- lo que cuesta ganarse las cosas -personas, familiares, etc..-.

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